martes, 12 de mayo de 2015

Qué pasada eres.

Qué pasada eres colega.

Qué buen compañero de aventuras, qué hermano mayor tan genial, que no hay novio mejor que tú. Y no bromeo cuando digo 'tengo al mejor' de verdad. Hay veces que el verso es incapaz de abarcar algo tan grande como tú. 
No sé qué sería de mi sin haber aprendido a jugar al billar, sin saber diferenciar las marcas de cerveza, sin saber decir pizza en condiciones.
Que la música une personas, y qué mejor que conocer al mejor compañero de vida en un concierto al que acompañabas a tu mejor amiga. Y no hablo de un compañero cualquiera, no me pego con cualquiera por poder poner la música que quiero en el coche (que por cierto, nunca lo consigo) no juego con cualquiera en una cama y acabo de bruces en el suelo mientras el otro grita "EPIC WIN!" No me quedo con cualquiera sentada en una silla pudiendo hablar horas y horas, y horas, o leyendo, o simplemente escuchando la música que está sonando.
Y qué buen compañero de vida eres. He intentado aprender a hacer surf, a colocarme 'el invento' yo sola. He aprendido a pelar patatas, a apreciar los recuerdos, a diferenciar el grunge, del punk, del power metal del glam metal. He aprendido a tocar la guitarra (más menos, acordes de misa) 
He aprendido que con la música la vida es más bonita, mejor. 
Hay miles de canciones que ahora tienen tu nombre, millones.

He aprendido también que si no conoces un grupo lo mejor es ir a su concierto antes de escucharlos. 
Que el negro es el color más bonito y el que mejor te sienta. Que ser distinto no te hace raro, te hace ser tú.

Me has enseñado tanto, tantísimo. Y lo más importante, me has enseñado a quererme, a quererte y a que no cambie con el paso de los días, de los años. 
Y que el seis de septiembre de hace dos años conocí al mejor novio, hermano, amigo, del mundo. 
Y el dieciocho lo corroboré. 



lunes, 27 de abril de 2015

Ebrios el uno del otro.

No me preguntes qué fuimos, ni qué somos
Ni cuántas veces he hablado por la noche sobre el color
de tus pupilas.

Venía a decirte,
que son las dos de la mañana
ebrios el uno del otro
tirados en una cama desconocida.

que mañana al despertar no estarás al otro lado,
ni yo desnuda entre sábanas
que sonará el despertador;
son las siete de la mañana

el café seguirá estando azucarado,
seguiré escuchando la palabra PAU siete veces por día,
gastaré veinte hojas en apuntes,
en vez de en dibujos de tu rostro.

Que ni tú estarás esperándome desnudo en una cama con vistas a Venezia,
ni yo llevaré tu camisa de cuadros desabrochada,
que seguirás tan guapo como siempre
tan guapo en cada canción
con tu inicial.

Y yo seguiré siendo un perfume más entre tantos,
uno que olía a primavera,
a verano
a las veces que te vi reírte cuando te rozaba el costado.

sábado, 25 de abril de 2015

Era el único que me hacía vomitar mariposas.

Él era el único que me llamaba por mi nombre
y hacía que sonase bonito.
Una época que llevó su nombre, como cada época de nuestra vida.
Como cada parte del cuerpo que él rozó, con sus iniciales.

Ojalá no conocerte, volver a presentarte
y acabar desnudando tu mente, como entonces.
No reconocer tu olor en cada rincón de Valladolid,
volver a sentir de nuevo a qué huele una persona
nueva en tu vida.

Era guapo, desnudo de toda retórica,
era guapo vestido con su mejor camisa y americana.
Hasta era guapo en cada canción que decía "corazón"

Habrá canciones mejores.
con una melodía más bonita.
pero ninguna llevará tus letras.

Maldito seas,
hiciste de mi caos un caos más bonito
desordenado
me haces escupir mariposas
flores
y todas esas cosas que se dicen los novios
que nunca te dije.

Y te digo ahora, qué bien, como decía Izal,
qué bien.

y te digo ahora, intenta irte,
vete,
pero al volver, regresa sin ropa.

miércoles, 22 de abril de 2015

Para cuando estés.

Quizá debería reservarme más te quieros para mañana.
Para cuando te despiertes en el otro lado de la cama.

Quizá debería esperarme a sonreír
cuando estés delante,
cuando me mires a los ojos y me digas lo guapo que estás en el reflejo de mi iris.

Debería guardarme el ser feliz para cuando estoy contigo
cayéndome entre las olas
llevándose cualquier pequeño resto de infelicidad.
ahogando mi risa entre la sal.

Pero
muchas veces
olvido el pequeño (gran) detalle,
que estás siempre.

En cada canción,
entre mis sábanas, en las entradas de conciertos
en las paredes, las marcas de tus manos,
el olor de mi habitación.
en mi corazón.

Siempre presente.
Siempre.

Quizá debería aguantarme la felicidad para cuando estés a mi lado.
Y ser feliz todos los días.
Cada segundo.

viernes, 10 de abril de 2015

X

Los días y las horas
entre tus pies.
Entre tus cejas.
Como las balas que te traspasan las ideas.

Y siguen buscando
de cama en cama,
la forma donde encajar
su cuerpo desnudo entrelazando piernas.

En quince paradas del metro de Madrid,
seis buses de Santander
aún siguen tus marcas
donde dejaste caer tu alma a los pies.

Donde dejaste tu inicial
donde la acompañante es la mía.

Íbamos dejando X
por cada calle donde nos besábamos.
Donde me agarrabas la mano
o me hacías girar sobre mi eje.

Donde te paraba y te abrazaba
donde discutíamos sobre el nombre de una canción
donde me enseñabas un nuevo libro.

Donde solamente me decías que me querías.
Como hoy,
ayer,
mañana.



domingo, 29 de marzo de 2015

El día que.

Llegará el día que me vea vestida con mi sonrisa. Desnuda de toda retórica, intentando ser un simple lienzo donde él trace las líneas entre peca y peca formando constelaciones.
El día que cualquier artificio sea suficiente como para desnudar tantas mentiras que contaban los versos de amor de aquellos poetas que decíamos

Y cuando llegue, que me encuentre dibujando la sonrisa que se te quedaba cada vez que hablábamos de recorrer en caravana Finlandia.

Tal vez me haya dado cuenta tarde que la necesidad de necesitar gente a nuestro lado es una mentira que nuestro cerebro nos inculca para evitarnos ser felices, para ponernos a prueba de hasta dónde somos capaces de dar sin recibir nada. Y quizá, yo dándote todo el amor del mundo, sea incomparable con el que desprendes tú.

Y llegarán los Domingos que no nos levantemos de la cama,
y el desayuno sea dormir abrazados hasta que anochezca.

sábado, 14 de marzo de 2015

A mi futuro yo/tú

Hay canciones que se bailan pegados.
Hay viajes que se hacen en un Land Rover.

¿Con cuantas personas eres capaz de comunicarte con las cejas?
Con una. -Dijo.

¿Y qué ves? -Le preguntó de nuevo.

Una casa.
Una casa llena de estanterías hasta los techos, con escaleras para las últimas baldas, libros de poesía, narrativa, ensayo, fantasía, alguno escrito por él, por ella. Fotos por todas partes, desde los dieciseis años, los dieciocho hasta hoy, mañana, pasado, el año que viene, un futuro (in)cierto.
Lienzos, cuadros, pinturas, las paredes pintadas por ellos, con la marca de sus manos en los sitios donde lo hicieron.
Todos los recuerdos desde una fecha marcada, maldita fecha, qué día, qué mes, qué año y qué vida maravillosa.
Entradas de cine, conciertos, fotos, posters, carteles.

¿Y nada más?

Dos personas, algo similares en altura, morenos, visten oscuro. Él sonríe, ella le besa, y viceversa.

Y una última pregunta. -Le miró a los ojos y siguió. ¿Qué es el amor?

Despertarte cada mañana mirarle a los ojos y volverte a enamorar de nuevo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Sin querer.

Cien soledades.
Doscientas despedidas.
siete vidas
y una noche en vela.

Venecia se veía a través de las ventanas.
Te abrochaste la camisa del revés
se veían todas las costuras

de cuando te cosí el corazón.
(al mío)

La sonrisa entre las pestañas,
las pupilas inexistentes.

Bajé las ciencuenta y siete
escaleras a tus infiernos.

-ponme una cerveza
+Que sean dos.

y acabé dibujándote en todos mis cuadros.
Sin querer,
o queriendo(te)

sábado, 28 de febrero de 2015

Oscuro, negro, blanco, claro.

Paseas indiferente en los sueños de mil extraños,
más oscuro que las golondrinas de Bécquer.

Envidia,
de quien sea capaz de soñarte.

Conjunto de líneas rectas,
quien hablaba de curvas.

Todas las canciones de amor mienten.
No hay nada más sincero,
que ponerte tu mejor sonrisa para salir a la cama. 
Sabiendo que no se va a ver.

Nos han hablado de miles de tipos de sonrisa.
Vertical,
horizontal.

Nos han hablado mil veces del amor.
Y nunca de cómo se hace.
Nos han dicho que el amor es ____
y nunca de qué se siente.

El amor es mejor que pintar por autocomplacerse.
es,
como si te pintaran tus manos sobre otro cuerpo.
que te mira a los ojos.

Ardiendo,
en calor,
donde el tiempo es una dimensión
como la profundidad.

Y algo de reacciones de combustión
de química
y entalpías.
que dan calor.
El mismo que sale de tu pecho

Y tu sonrisa ausente, 
siempre ausente en tus labios.
Presente en tus ojos,
entrecerrados.

Cada vez que se acercan, y resoplas.



jueves, 26 de febrero de 2015

Desacuérdate de mi.

Poesía, hoy mueres tú.
Conmigo.

Hoy voy a dejar morir todas mis mariposas,
sacarlas de mi con cuchillo y tenedor.
Y será peor el remedio que la enfermedad.

Atrapar el sueño,
tapar las sábanas
enfriar la cama.
Poner hora al amanecer.

Te mataré despacio para que no mueras nunca.
Y te escribiré los poemas que hoy mueren.
para que no te evapores.

Cuando dejes de ser el sujeto
de todas mis frases incompletas.
El punto de mis íes,
la respiración entre comas.

Acuerdate de mi todos los Otoños,
cuando veas suicidarse las hojas,
ocres.

Cuando suene Ludovico Einaudi,
en un bar con Red Vintage.