sábado, 29 de septiembre de 2012

Tres años.

Alguien muy importante para mi me dijo una vez "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" En ese momento, no le hice caso, pero ahora que esa persona desapareció, ya se lo que quería trasmitir. El dolor, el amargo dolor de los recuerdos, recordar cada momento que pasaba con ella cuando era pequeña, el día que me enseño a tocar el piano cuando yo solo tenia 3 años y ella decía que ya era una artista, oírla cantar al son de la canción de Titanic, el dulce sonido de cómo tocaba el cello cada vez que me despertaba por las mañanas, ahora no son mas que amargos recuerdos, caminar por esa casa, pero ella sigue aquí, conmigo, cada vez que haga sonar las teclas del piano, o cada vez que haga sonar las cuerdas del cello sabré que ella esta aquí, conmigo.

Juro solemnemente que esto es una travesura.

Sh, no se lo digas a nadie ¿Me lo prometes? Escapémonos de Hogwarts esta noche y vayamos a casa de todos aquellos que nos hicieron daño a devolverselas. No vamos a hacer daño a nadie, solamente queremos pasarnoslo bien. Con nuestra capa de invisibilidad y con la escoba volaremos por encima de todos los edificios sin que ningún muggle nos pueda ver. ¿Te apuntas?


Sellemos los capítulos bajo llave.

Sellemos este capítulo y guardémoslo bajo llave, no quiero volver a leerlo hasta que tenga el valor suficiente. No es por miedo, si no porque no quiero volver a caer en sus miles de palabras de amor que desbordaban mi mente. Demos comienzo a un nuevo capítulo llamado "Otoño" Un capítulo transitorio entre el verano y el invierno, algo más corto que los demás pero con mucho por descubrir y llorar, bien sea por alegría, risa o tristeza. Pero sea lo que sea, no volveré a abrir el capítulo anterior, hasta finalizar mi historia. No quiero volver a caer en un pozo sin fondo lleno de lágrimas, quiero correr bajo la lluvia de otoño un veintidós de noviembre y que la lluvia sea mis lágrimas y las miles de hojas caídas de los árboles mi cama, donde poder soñar con las miles de locuras que una quinceañera sueña.

Nunca estás solo, siempre alguien está esperando a que le sonrías.

Momentos en los que te encierras en tu habitación y pones la música a todo volumen para no oír tus pensamientos, tumbada boca abajo en la cama y llenando la almohada de lágrimas con recuerdos, la luz apagada, todo oscuro, así te sientes. Pero de repente un rayo de luz atraviesa de pared a pared la habitación y curiosamente ilumina una foto, una foto en la que apareces tú y tu mejor amiga, las dos haciendo el idiota. ¿Crees que ella estaría dispuesta a verte llorar así por un gilipollas? No, ella te pegaría dos tortazos y te quitaría su imagen de la cabeza de una vez y para siempre, te arrancaría sonrisas hasta que te murieras de risa. Pero ahora ella no esta ahí, estás sola ¿Sola? No. Ahí abajo, hay un piano esperándote a que le toques, y te desahogues cantando mientras los dedos se mueven entre tecla y tecla. Los pensamientos se transforman en letras de canciones, y las imágenes en recuerdos que automáticamente te hacen esbozar una sonrisa en tu rostro.

Infantiles no, soñadores.

Los sueños no tienen barreras, ni si quiera el propio miedo. Nos pueden llamar infantiles, ingenuos, pero al menos nosotros podemos sonreír cuando hay oscuridad en vez de luz, cada vez que tengamos ese sueño mas cerca de nosotros. Claramente todos tenemos sueños imposibles, pero con el tiempo se convertirán en anhelos coherentes que algún día se harán realidad. Simplemente para hacernos un poquito mas feliz, o tal vez para hacer feliz a miles de personas, la satisfacción de ver a un niño pequeño feliz, con una sonrisa de oreja a oreja, no tiene precio.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Mis normas.

Es mi vida, son mis normas y nadie las puede cambiar, el único juego en el que solo gano yo, en el que las normas las impongo yo ¿Pretendéis amañarlo? Seguid intentándolo si tanta gana tenéis, pero creerme cuando os digo que este juego solo le gano yo. Yo no soy como cualquier otra aunque a simple vista lo parezca, no soy como cualquier chica que se le caen las bragas cada vez que ve pasar a un "abercrombie" A simple vista lo parecerá pero las apariencias engañan, al igual que los ojos cristalinos que creemos que podemos penetrar en sus pensamientos sólo con adentrarse en ellos. Que no, que dejéis de soñar con las chorradas que toda cría de quince años sueña, que nada se cumplirá, por favor bienvenidas a la realidad.

Luz y oscuridad.

Ya se que ahora todo es oscuro, no hay ni un pequeño rayo de sol aquí, pero debemos conseguirlo, nadie se  merece el honor de hacernos caer en un pozo sin fondo, esto no es un juego que cuando pierdes reinicias. No, esto es la vida real, donde si pierdes te quedarás estancado hasta que tú mismo decidas encontrar un rayo de luz entre las tinieblas, depende de vosotros, no del sistema que os rodea y controla todo. Rompamos las reglas, miremos al cielo y gritemos "ESTARÉ HECHA UNA MIERDA, PERO AQUÍ ME TIENES, SONRIENDO" Hagamos que todo el mundo sonría, y podamos conseguir que este mundo sin luz deslumbre hasta al mismísimo sol.

Si hoy fuera el último día.

Nadie se acordó, nadie dijo nada, solamente lo recordaba ella, hoy era su día. Un veintidós de noviembre, como no. Llevaba una trenza de espiga a un lado de la cabeza, y vestía con un jersey de lana rosa con sus tan famosas botas de pelo, iba andando por un camino, lleno de hojas secas de color anaranjado, lo que daría por tirarme encima de un montón y quedarme dormida allí. Nada más llegar a casa, no había nadie, dejó el abrigo de piel  en la silla, descalzó las botas y se puso a ver si alguien la había felicitado, pero no. Sólo había un SMS de un número desconocido que ponía "Princesa, no llores, nadie se ha olvidado, ve a tu habitación y mira encima de la cama" Corrió hasta la habitación, fue a la cama pero, solo había una carta, ni un regalo ni nada, en ella ponía "Si hoy fuera el último día y mañana fuera demasiado tarde. ¿Me volverías a dar una oportunidad? Entre lágrimas, cogió el primer bus que vio, y nada más bajarse ahí estaba, él. Con un gran ramo de rosas rojas y blancas, sus favoritas, y sin mediar palabra los labios de ambos se fundieron en un efímero beso. ¿Regalos? Para qué.

"Abeja reina"

¿Vais a seguir mucho tiempo así, o podemos romper las reglas ya? Una abeja reina y miles de abejas obreras, en este caso "La popular" y "Los perritos falderos" Venga anda, anda. Rompamos las reglas de una vez, demostremos que somos más que ella, que somos fuertes, y tenemos algo que ella jamás tendrá, verdaderos amigos. Porque si tememos a la gente que nos quiere hacer daño no podremos vivir, porque la vida es la que quiere jodernos, ponernos a prueba y probablemente cuando cojamos el truco a esto de vivir, habrá acabado. Somos más que ella, más unidos, más listos y sin embargo ¿Porqué corremos como unos perritos cuando ella nos silva? Venga, que sí, yo también lo he hecho, pero ya es hora de plantar cara a esas personas que se creen superiores y son capaces de pisarnos con la suela de sus zapatos de tacón, ya basta. Demostremos que somos más fuertes, porque lo somos.

ON.

Lo siento, pero los sentimientos no son algo que tenga un botón de ON y OFF. Para alguien que no sepa lo que son, son ese cosquilleo que te entra cada vez que le ves, las lágrimas que te caen cada vez que le ves con otra, o, simplemente de la risa que te da cada vez que te hacen cosquillas. Mucha gente pensará que claro, se pueden controlar, no. Que me veáis con una sonrisa en la cara no implica que sea feliz, se disimular pero no cambio los sentimientos a la ligera, no soy una muñeca que tan pronto se pone a llorar como se pone a reír, por favor, bienvenidos al mundo real, donde las cosas son así, y los sentimientos normalmente son los peores que puedes tener.